Autor
Prerrafaelita
Prosérpina
La Prosérpina de Rossetti: una prisionera del inframundo que sostiene una granada mordida; un sensual símbolo de fatalidad, pintado con la amada del artista.
Su valor reside en un simbolismo denso y una sensualidad: la pesada cabellera, la hiedra, el incienso y la granada se entretejen en una imagen de anhelo y falta de libertad.
Lo más interesante
Datos y leyendas sorprendentes
Historias breves pero fascinantes en torno a la obra: lo que la hace cobrar vida.
Datos interesantes
La historia en torno a la obra
Datos y leyendas interesantes
- La modelo es Jane Morris, esposa del amigo de Rossetti y su amor secreto.
- La granada es un símbolo: por haber probado sus semillas, Prosérpina queda atada para siempre al reino de los muertos.
- El paralelo es evidente: Jane, como la heroína, es una «prisionera» de un matrimonio infeliz.
- Rossetti hizo al menos ocho versiones; varios lienzos se perdieron o se dañaron.
- En el pergamino de abajo, el artista escribió su propio soneto sobre Prosérpina.
Más detalles Abre la lectura ampliada, las fuentes oficiales y el contexto visual de la obra
Contexto histórico
Prosérpina in its era
Rossetti pintó Prosérpina en 1874. La modelo es Jane Morris, esposa de su amigo William Morris y amor secreto del artista. Prosérpina sostiene la granada cuyas semillas la atan para siempre al reino de los muertos.
Camino al reconocimiento
Cómo la obra se hizo célebre
Por haber comido las semillas de la granada, Prosérpina debe pasar parte de cada año en el inframundo: un paralelo con Jane, atrapada en un matrimonio infeliz. Rossetti rehízo el cuadro ocho veces.
Valor
Por qué la obra importa hoy
Su valor reside en un simbolismo denso y una sensualidad: la pesada cabellera, la hiedra, el incienso y la granada se entretejen en una imagen de anhelo y falta de libertad.
Conexiones y legado
Cómo leer la obra en un contexto más amplio
Prosérpina es un icono del prerrafaelismo tardío y del culto a la belleza melancólica y condenada que modeló el simbolismo y el Art Nouveau.
En qué fijarse
Tres puertas de entrada a la obra
Incluso una obra muy famosa se abre más cuando el espectador sabe dónde buscar la tensión, el sentido y el foco compositivo.
- Fíjate en la granada mordida: la clave del mito.
- Mira el rostro: anhelo y fatalidad.
- Encuentra los símbolos: la hiedra, el incienso, el pergamino con el soneto.
La noche estrellada
El beso