Autor
Expresionismo
La muerte y la doncella
La muerte y la doncella de Egon Schiele: un abrazo desesperado sobre sábanas arrugadas; un autorretrato del artista despidiéndose de su amante, al borde de la vida y la muerte.
Su valor reside en la psicología cruda: Schiele sacrifica la belleza por la verdad del sentimiento, transmitiendo miedo, culpa y desesperación mediante la forma deformada.
Lo más interesante
Datos y leyendas sorprendentes
Historias breves pero fascinantes en torno a la obra: lo que la hace cobrar vida.
Datos interesantes
La historia en torno a la obra
Datos y leyendas interesantes
- El hombre del cuadro es el propio Schiele; el tema se vincula a su ruptura con su modelo y amante Wally.
- Las sábanas arrugadas están pintadas para parecer tierra desnuda y pedregosa: suelo para una tumba.
- Los cuerpos angulosos y huesudos son el característico estilo nervioso de Schiele.
- A Schiele lo acusaron repetidamente de indecencia y una vez fue arrestado por sus dibujos.
- Murió a los 28 años de gripe española, tres días después de su mujer embarazada.
Más detalles Abre la lectura ampliada, las fuentes oficiales y el contexto visual de la obra
Contexto histórico
La muerte y la doncella in its era
Schiele lo pintó en 1915, cuando dejó a su modelo y amante Wally para casarse. Un hombre (el propio Schiele) y una mujer se aferran el uno al otro sobre una tela arrugada que parece un suelo pedregoso.
Camino al reconocimiento
Cómo la obra se hizo célebre
Los cuerpos angulosos y quebrados y la línea nerviosa son la firma de Schiele, donde el erotismo linda siempre con la muerte. El cuadro se lee como la despedida del artista de un amor pasado.
Valor
Por qué la obra importa hoy
Su valor reside en la psicología cruda: Schiele sacrifica la belleza por la verdad del sentimiento, transmitiendo miedo, culpa y desesperación mediante la forma deformada.
Conexiones y legado
Cómo leer la obra en un contexto más amplio
Schiele murió a los 28 años a causa de la gripe española, dejando un lenguaje corporal expresionista radical que influyó en todo el siglo XX, de la pintura a la fotografía contemporánea.
En qué fijarse
Tres puertas de entrada a la obra
Incluso una obra muy famosa se abre más cuando el espectador sabe dónde buscar la tensión, el sentido y el foco compositivo.
- Fíjate en el agarre desesperado de las manos: un abrazo a punto de romperse.
- Observa los pliegues «terrosos» de la tela bajo las figuras.
- Compara la línea quebrada con la suavidad de un desnudo clásico.
La noche estrellada
El beso