Autor
Wassily Kandinsky
Movimiento / época
La abstracción y la vanguardia
Técnica
óleo sobre lienzo
Ubicación
Museo Guggenheim, Nueva York
El Guggenheim lo adquirió en 1929 directamente de Hilla von Rebay, asesora artística de Solomon Guggenheim, que convenció personalmente a Guggenheim de que Kandinsky era el futuro de la pintura: fue una de sus primeras grandes compras para lo…
Lo más interesante
Datos y leyendas
- Kandinsky lo pintó en enero de 1926 mientras enseñaba en la Bauhaus de Dessau; el lienzo es enorme, de 140 × 140 cm, y, según se cuenta, trabajó en él en un solo arranque concentrado de varios días.
- El Guggenheim lo adquirió en 1929 directamente de Hilla von Rebay, asesora artística de Solomon Guggenheim, que convenció personalmente a Guggenheim de que Kandinsky era el futuro de la pintura: fue una de sus primeras grandes compras para lo que sería el museo.
- Kandinsky afirmaba que oía literalmente música al mirar los colores, una condición neurológica llamada sinestesia, y los círculos de aquí se corresponden casi exactamente con cómo describía los tonos musicales sostenidos en su tratado teórico Punto y línea sobre el plano, publicado ese mismo año.
- El cuadro sobrevivió a la purga de «arte degenerado» del régimen nazi en 1937: se confiscaron decenas de obras de Kandinsky de los museos alemanes, pero esta ya estaba a salvo en Nueva York.
- Al examinarlo de cerca, los historiadores del arte han notado que el fondo negro no es plano: Kandinsky construyó el campo oscuro en finas capas translúcidas, por lo que los círculos de color parecen brillar como iluminados por detrás, y no posados sobre la superficie.
- Cuando le preguntaron qué forma consideraba la más perfecta, Kandinsky respondió sin dudar: el círculo, porque es a la vez la más estable y la más inestable; puede sugerir un planeta, un vacío o una onda sonora según el contexto.
Más detalles Cómo un lienzo cuadrado pintado en Dessau se convirtió en cosmos sin representar una sola estrella: la historia de los círculos de Kandinsky, su brillo oculto, el Bauhaus y la forma que sustituyó al jinete.
Dos meses en Dessau
La pintura nació cuando la Bauhaus comenzaba una nueva vida
Kandinsky pintó Varios círculos en enero y febrero de 1926, poco después del traslado de la Bauhaus de Weimar a Dessau. La escuela estrenó el edificio de Walter Gropius y el artista siguió enseñando fundamentos de forma y color. Ese año también se instaló junto a Paul Klee en la célebre casa doble de los maestros.
La geometría de su pintura se hizo más estricta, no más fría. Suprematismo y constructivismo reforzaron planos y contornos claros, mientras su teoría exigía una acción psicológica y espiritual. El lienzo cuadrado, de algo más de 140 centímetros, fue un laboratorio donde una sola figura podía adquirir decenas de caracteres.
Ningún círculo se comporta igual
Tamaño, color y superposición convierten la forma exacta en movimiento
Decenas de círculos flotan sobre el campo oscuro: los transparentes se atraviesan, los pequeños forman grupos y los grandes sostienen el espacio. No siguen una cuadrícula ni representan planetas reales. Aun así, el ojo lee órbitas, encuentros, eclipses y astros; el cosmos aparece sin argumento literal.
El gran círculo negro parece vacío, pero actúa como cuerpo pesado. Un halo azul cercano produce luz, los discos pequeños crean ritmo y la distribución diagonal impide que el sistema se congele. Orden y azar permanecen juntos: el espacio está organizado, pero ninguna trayectoria parece definitiva.
La reproducción pierde la mitad de la experiencia
Unos círculos absorben luz y otros la reflejan
El Guggenheim documenta un detalle técnico decisivo. Kandinsky superpuso círculos precisos y transparentes para obtener relaciones cromáticas ricas y aplicó barniz solo a ciertas formas, en especial al gran círculo negro. La superficie alterna así zonas mates y brillantes.
Una fotografía reproduce el color, pero borra casi por completo los cambios de brillo al movernos. En la sala, algunos discos parecen planos y otros avanzan o destellan. La obra demuestra que la abstracción geométrica puede ser corporal: el espacio depende tanto del contorno como de la reacción de la pintura real ante la luz.
El círculo sustituyó al jinete
Kandinsky lo eligió por su fuerza interior, no por pulcritud geométrica
En una carta a su amigo y biógrafo Will Grohmann, Kandinsky afirmó que usaba el círculo no por sus propiedades geométricas, sino por la intensa fuerza interior y sus innumerables variaciones. Comparó esta preferencia con su antiguo amor por caballos y jinetes: el círculo ofrecía más posibilidades y ocupó su lugar.
Para él reconciliaba opuestos —lo concéntrico y lo excéntrico, estabilidad y movimiento— y apuntaba con claridad hacia una cuarta dimensión. El título sencillo es intencional. Varios círculos no explica qué vemos y deja a la forma ser punto, cuerpo, sonido, órbita y tiempo.
De experimento Bauhaus a emblema del museo
El lienzo entró en una colección fundacional dedicada al arte no objetivo
La pintura pertenece hoy a la Colección Fundacional Solomon R. Guggenheim con el número 41.283. El museo nació de la alianza entre Guggenheim y la artista asesora Hilla Rebay, que reunieron arte no objetivo como lenguaje espiritual autónomo, no como preparación para representar cosas.
Esa historia explica por qué Varios círculos se volvió símbolo de la colección. Une teoría Bauhaus, investigación material y experiencia de espacio infinito. No pide identificar un objeto: muestra cómo un alfabeto mínimo —un disco de color sobre la oscuridad— puede generar un universo completo de relaciones.



