Autor
Francisco Goya
Movimiento / época
Romanticismo
Técnica
pintura
Ubicación
Museo del Prado, Madrid
Chaqueta amarilla, pantalón y faja definen una maja madrileña, pero pose y mirada conservan la intimidad.

Lo más interesante
Datos y leyendas
- La maja vestida y su gemela desnuda se pintaron para Manuel Godoy, primer ministro español y presunto amante de la reina María Luisa: un hombre lo bastante poderoso para poseer arte escandaloso y lo bastante imprudente para dejar que la Inquisición lo encontrara.
- En 1814, la Inquisición española convocó a Goya para que explicara la versión desnuda; los cargos eran «pinturas obscenas», y la investigación estuvo a punto de acabar con su carrera a los 68 años.
- Ambas majas son casi idénticas en composición y tamaño (95 × 190 cm), lo que sugiere que Goya las concibió como pareja desde el principio, quizá para exhibirse en un marco con bisagras que pudiera alternar entre la vestida y la desnuda.
- El análisis con rayos X de la maja desnuda reveló un rostro distinto debajo: la mujer del boceto original tenía una cara más redonda y suave antes de que Goya la repintara con los rasgos más marcados y desafiantes que hoy vemos.
- La identidad de la modelo nunca se ha confirmado: entre las candidatas figuran la duquesa de Alba, Pepita Tudó (amante de Godoy) y una modelo profesional, pero el propio Goya nunca dijo palabra.
- Tras la caída de Godoy en 1808, los franceses confiscaron su colección; las dos majas acabaron finalmente en la Real Academia de Bellas Artes y luego en el Prado, donde cuelgan juntas hasta hoy.
Más detalles Por qué la ropa vuelve a esta maja más moderna y no más modesta, cómo las dos telas llegaron a Godoy y por qué no puede identificarse con certeza a la modelo.
Vestida, no modesta
La mirada vence al traje
Chaqueta amarilla, pantalón y faja definen una maja madrileña, pero pose y mirada conservan la intimidad.
Pincelada rápida y brillante vuelve activa la ropa.
Modelo desconocida
Dos leyendas carecen de prueba
Se han propuesto la duquesa de Alba y Pepita Tudó. Los inventarios nunca dan nombre.
El anonimato evita reducir la obra a chisme social.
Dos lienzos separados
No es ropa pintada sobre un desnudo
La desnuda data de 1797–1800 y la vestida de 1800–07; cambian cabeza, brazos y hombros.
Ningún documento confirma un mecanismo para revelar una tras otra.
Colección de Godoy
El primer inventario ya las empareja
Ambas figuran en 1808 tras la caída de Manuel Godoy y se llaman “gitanas” en 1813.
Su gabinete privado explica la pareja mejor que la leyenda romántica.
Secuestradas por la Inquisición
La censura las hizo inseparables
La Inquisición retuvo las telas; volvieron a la Academia en 1836 y entraron en el Prado en 1901.
Ocultar el desnudo moderno aumentó la fama de ambas versiones.





