Autor
Pieter Brueghel el Viejo
Movimiento / época
Renacimiento
Técnica
pintura
Ubicación
Kunsthistorisches Museum, Viena
Pertenece al ciclo de Brueghel sobre los meses del año, pintado para un mecenas de Amberes; se conservan cinco paneles de la serie, hoy repartidos entre Viena, Praga y Nueva York.

Lo más interesante
Datos y leyendas
- Uno de los primeros paisajes nevados de la pintura europea, realizado en plena Pequeña Edad de Hielo, tras el crudo invierno de 1564-65 que heló los ríos de los Países Bajos.
- Pertenece al ciclo de Brueghel sobre los meses del año, pintado para un mecenas de Amberes; se conservan cinco paneles de la serie, hoy repartidos entre Viena, Praga y Nueva York.
- Los cazadores vuelven a casa casi con las manos vacías —un solo zorro escuálido colgado de un palo—, así que la jornada de caza ha ido claramente mal.
- La composición es tan cinematográfica que los directores la han citado abiertamente: cuelga en la estación espacial de Solaris de Tarkovski y aparece en el prólogo de Melancolía de Lars von Trier.
- La mirada resbala desde las espaldas cansadas de los cazadores hasta patinadores no mayores que comas sobre los estanques helados, y luego hacia picos escarpados que Brueghel había visto al cruzar los Alpes.
Más detalles Cómo una mala caza abre un inmenso mundo invernal, por qué Bruegel pintó parte de un calendario para un comedor rico y cómo las aves negras enfrían la nieve.
Caza fallida
Un zorro dice más que una presa heroica
Tres cazadores y perros exhaustos vuelven con un solo zorro. Cerca, una llama sirve para chamuscar un cerdo.
Pobre recompensa y trabajo necesario comparten el primer plano.
La colina es rampa
Una diagonal abre todo un país
Árboles y pendiente conducen a patinadores, juegos, puentes y labores lejanas.
Montañas alpinas recordadas del viaje de Bruegel vuelven universal la aldea flamenca.
Parte de un calendario
Seis paneles rodeaban al mercader con estaciones
Niclaes Jongelinck encargó un ciclo de seis en 1565. Sobreviven cinco entre Viena, Nueva York y Praga.
El comedor se convertía en viaje por clima, trabajo y alimentos.
Frío mediante color
La nieve casi nunca es blanca pura
Sombras verde-gris chocan con cazadores, troncos y aves oscuros. Cuervos y urraca afilan la distancia.
Tejados son triángulos; estanques, placas claras.
Paisaje protagonista
La gente importa porque la naturaleza la supera
La mirada abandona pronto a los cazadores y recorre la vida común. La estación gobierna todas las acciones.
El paisaje deja de ser fondo sin quedar vacío de trabajo y juego.




