Fuente de la introducción: Wikipedia (ES)
Autor
Jan van Eyck
Movimiento / época
Renacimiento
Técnica
retablo
Ubicación
Catedral de San Bavón, Gante
Terminado para Joos Vijd y Elisabeth Borluut en 1432, las alas cambian una Anunciación sobria por una multitud ante el Cordero.

Lo más interesante
Datos y leyendas
- El retablo ha sido robado más veces que cualquier otra obra de arte de la historia: al menos 13 hurtos individuales desde que se terminó en 1432, incluidos un panel llevado por las tropas de Napoleón en 1794 y otro sustraído por los nazis en 1942.
- Un panel, «Los jueces justos», fue robado en 1934 y nunca se ha recuperado; el que hoy se ve en Gante es una copia de 1945 hecha por Jef Van der Veken, y nadie sabe dónde acabó el original.
- Los escaneos con rayos X durante la restauración de 2012-2019 revelaron un rostro del cordero completamente distinto oculto bajo la superficie pintada: el original tenía ojos frontales inquietantemente humanos, que los restauradores devolvieron a la capa visible en 2020.
- El retablo contiene más de 250 figuras individuales en 12 paneles, y abierto mide unos 3,5 por 4,6 metros; los espectadores medievales lo verían casi por completo a la luz de las velas, lo que cambia drásticamente cómo brillan las veladuras translúcidas del óleo.
- Hitler ordenó personalmente confiscar el retablo y enviarlo a su proyectado Führermuseum de Linz; solo sobrevivió a la guerra porque los soldados aliados lo encontraron emparedado a 150 metros bajo tierra en las minas de sal de Altaussee, en Austria, en mayo de 1945.
- La inscripción del marco nombra a Hubert van Eyck como el creador principal que lo comenzó, pero no hay ninguna otra obra atribuida con seguridad a Hubert; algunos historiadores del arte han sostenido en serio que nunca existió y que Jan inventó un hermano muerto para inflar sus honorarios ante el ayuntamiento de Gante.
Más detalles Cómo dos hermanos crearon un altar con dos estados, por qué la restauración devolvió al Cordero su mirada humana, qué cambió Jan del diseño de Hubert y cómo sobrevivió a Napoleón, robos y una mina nazi.
Dos estados
Días cerrados y fiestas abiertas
Terminado para Joos Vijd y Elisabeth Borluut en 1432, las alas cambian una Anunciación sobria por una multitud ante el Cordero.
La obra es una ceremonia de apertura, no una imagen fija.
El exterior cerrado no era una cubierta pobre. La Anunciación se extiende por un interior doméstico cuyo vacío entre María y Gabriel funciona como pausa; abajo, santos en grisalla imitan piedra mientras los donantes parecen vivos. Al abrirse cambia la escala de realidad: música celeste, telas preciosas, Adán y Eva desnudos y un paisaje amplio unen tierra y cielo. El espectador del XV vivía una transición, no dos versiones de una imagen.
Hubert empezó, Jan terminó
La investigación distingue a los hermanos
El marco atribuye el inicio a Hubert y el final a Jan.
La base confirma a Hubert; Jan cambió el manantial por la Fuente de la Vida.
El cuarteto latino del marco llama a Hubert el mayor pintor y a Jan segundo en el arte, y fecha la presentación el 6 de mayo de 1432. Pudo conservar la memoria del hermano mayor muerto y elogiar a Jan, que entregó el encargo. La investigación reveló un proyecto temprano y grandes revisiones, pero no un mapa simple que atribuya cada tabla a una mano. Catedral y restauradores mantienen abierta la frontera exacta entre ambos.
El Cordero vuelve a mirar
El rostro extraño es el original
La restauración retiró un repinte del XVI y reveló ojos frontales casi humanos.
Recuperó el símbolo consciente de Cristo, no una expresión moderna.
El rostro del Cordero fue sólo el hallazgo más visible. Los restauradores comprobaron que repintes posteriores cubrían cerca del 70% de la superficie, mientras la pintura original estaba bien conservada en gran parte. Regresaron colores fríos y brillantes, sombras en los marcos, profundidad textil y destellos de materiales. Los ojos casi humanos importan porque miran hacia fuera: santos, profetas y peregrinos convergen, pero la víctima establece primero contacto con quien está ante el altar.
Un panel sigue sustituido
El robo de 1934 permanece abierto
El ladrón devolvió a san Juan, pero los Jueces Justos nunca aparecieron.
Una copia de 1945 ocupa el lugar y señala la pérdida.
El robo parece novela, pero sus datos documentados son aún más raros. Tras devolver el reverso de san Juan Bautista mediante la consigna de Bruselas-Norte, el criminal siguió enviando cartas de rescate. Arsène Goedertier dijo al morir que sólo él conocía el escondite; entre sus papeles aparecieron copias de las exigencias, no la tabla. Búsquedas y confesiones posteriores no aportaron resultado verificable. La copia señala un caso abierto, no disimula un misterio resuelto.
Napoleón y los nazis lo movieron
El altar fue recompuesto una y otra vez
Paneles viajaron a París, se vendieron y fueron serrados antes del retorno tras Versalles.
En la guerra sobrevivió al museo de Hitler y a la amenaza de volar la mina de Altaussee.
La unidad que hoy parece natural tuvo que reconstruirse varias veces. Tropas francesas llevaron tablas centrales a París; otras alas fueron vendidas y serradas por el grosor para mostrar ambas caras; Versalles las reunió en Gante. Durante la Segunda Guerra Mundial los nazis trasladaron la obra a la mina de sal de Altaussee. La amenaza de volarla fue real, aunque el rescate resulta más complejo que la leyenda de un único héroe. La vitrina protegida y la conservación gradual responden a seis siglos de riesgo.



